Puede llevar meses o incluso años que un peludo se sienta al 100% cómodo y sin miedos en la calle. El entorno llega a ser impredecible y aunque vayamos buscando situaciones que nuestro protegido sea capaz de gestionar, existen muchas variables que escapan a nuestro control.
Sin embargo, cualquier perro debería sentirse 100% seguro en su propia casa junto con su familia, y este trabajo no debería llevar más que días o semanas, meses en casos excepcionales.
Al principio, nuestro podenquito responsable se preocupó bastante cuando llegamos con su nueva hermana de dos patas. No tardó más de 10 días en comprobar que esa humana en miniatura no era un peligro para él, era un integrante más al que querer.
